martes, 11 de mayo de 2010

"ESTUDIOS DE ASTROLOGIA IX " - ÍNDICE Prefacio




"ESTUDIOS DE ASTROLOGIA IX "
Studies in Astrology
(1962)

LA
FRATERNIDAD
ROSACRUZ

THE ROSICRUCIAN FELLOWSHIP

P.O. Box 713
Oceanside, CA. 92049-0713 USA

http://www.rosicrucian.com/foreign/spanish.htm

Spanish@rosicrucianfellowship.org

ÍNDICE

Prefacio,

Introducción,

Capítulo I
La Complementación,

Capítulo II
La Seguridad,

Capítulo III
El Diámetro, el Cuadrante y el Decanato,

Capítulo IV
La Luz – Primera Parte,

Capítulo V
La Luz – Segunda Parte,

Capítulo VI
La Luz como Terapia,

Capítulo VII
La Luz como Comunicación,

Capítulo VIII
La Luz como Afluencia,

Capítulo IX
La Astrofilosofía Discute la Experiencia del Hospital,

Capítulo X
El Sendero Astrológico,

PREFACIO

Los ocho volúmenes precedentes de esta serie de interpretaciones astrológicas han
recibido una acogida tan entusiasta por tantos estudiantes de astrología en diversas partes
del mundo que nos place añadir a esta serie el noveno y último volumen.
El conocimiento profundo de Elman Bacher y su devoción al aspecto espiritual de la
ciencia astrológica, aunados a su comprensión sobrenatural de la naturaleza humana, le
permitieron exponer tratados astrológicos iluminadores que indudablemente lo colocan
entre los mejores astrólogos esotéricos modernos. A medida que la verdad y el valor de sus
interpretaciones espirituales de la astrología sean más aceptadas por la generalidad, sus
exposiciones han de servir para ayudar al hombre a conocerse a sí mismo y realizar su
destino más elevado.
Antes de su transición hacia el final de 1954, el señor Bacher expresó un ardiente
deseo de ver sus artículos publicados en forma de libro y aunque lamentamos
profundamente que él no viviera para ver sus trabajos al alcance del público en esta forma
conveniente, nos sentimos satisfechos de ver realizado su deseo.

***

del libro " Esudios de Astrología IX ", de Elman Bacher

INTRODUCCIÓN

INTRODUCCIÓN

La astrología es para el estudiante Rosacruz una fase de la religión, básicamente una
ciencia espiritual. Esta ciencia, más que ningún otro estudio, revela al hombre a sí mismo.
Ninguna otra ciencia es tan sublime, tan profunda y tan abarcadora. Ella revela la relación
entre Dios (el Macrocosmo) y el hombre (el Microcosmo), demostrando que ambos son uno
fundamentalmente.
La ciencia oculta, al investigar las fuerzas más sutiles que chocan sobre el hombre
(el Espíritu) y sus vehículos, ha trazado sus efectos con no menos precisión que la ciencia
académica ha hecho con las reacciones del mar y el suelo, de la planta y el animal, a los
rayos del sol y de la luna.
Con este conocimiento podemos determinar el patrón astrológico de cada individuo
y conocer la potencia o la debilidad relativas de las diferentes fuerzas actuantes en cada
vida. De acuerdo con lo que hayamos alcanzado de dicho conocimiento, podemos
comenzar la formación sistemática y científica del carácter - ¡y el carácter es destino! -.
Nosotros observamos los períodos y estaciones que son cósmicamente ventajosos para el
desenvolvimiento de cualidades aún no desarrolladas, corrigiendo rasgos defectuosos y
eliminando inclinaciones destructivas.
La divina ciencia de la astrología revela las causas ocultas que trabajan en nuestras
vidas. Asesora al adulto con respecto a la vocación, a los padres en la guía de los niños, al
maestro en la dirección de los discípulos, al médico en el diagnóstico de las enfermedades;
de esa manera prestándoles ayuda a todos en cualquier situación en que se hallen.
Ningún otro tema dentro del margen del conocimiento humano parece contener
hasta la fecha, las posibilidades extendidas a los astrólogos para ayudar a los demás a su
propia dignidad como dioses-en-formación, a un entendimiento mayor de la ley universal y
a la verificación de nuestra eterna seguridad en los brazos acariciadores de la Vida Infinita
y el Ser Iluminado.

Este tomo completa la serie de los nueve sobre los estudios de astrología de Elman
Bacher. Los ejemplares de todos estos tomos están disponibles.

***

del libro " Estudios de Astrología IX " de Elman Bacher

LA COMPLEMENTACIÓN


CAPÍTULO I



LA COMPLEMENTACIÓN

“Complementación” es la palabra singular más importante en el estudio de relaciones humanas porque es una palabra simbólica del arquetipo de los intercambios vibratorios que hacen que la relación sea lo que es. Su vida es polaridad; sus dos macrocosmos básicos son lo masculino y lo femenino. Todos los patrones básicos de
relación humana (marital, fraternal, padres a hijos, etc.) representan un patrón específico de complementación en acción como “igniciones” de conciencia vibratoria humana.
La persona cuyas cualidades vibratorias no contienen nada a lo cual nosotros reaccionamos en nuestros sentimientos subconscientes es aquella hacia la cual somos indiferentes; en tales contactos casuales nos encontramos con esa persona solamente en la dimensión de tiempo-espacio. La falta de ignición vibratoria mutua despoja del contacto todo lo que pudiera conducir a la relación. La ignición hecha por una persona sobre el cuerpo vibratorio de otra hace que la persona “encendida” reaccione con sentimientos
subconscientes; por sus reacciones ella identifica subconscientemente el contacto por cierta clase de palabra de relación. Careciendo de mutualidad, la “cualidad de relación” existe solamente en su propio sentimiento.
No obstante, cuando meditamos sobre el tema de nuestra facultad de reacción subconsciente, reconocemos una cosa extraordinaria: nosotros como “mecanismos reactivos”, reaccionamos hasta cierto punto a casi todos los otros seres humanos. Si caminamos por una calle bulliciosa de una ciudad, pasamos y nos cruzamos con numerosas personas; a menos que estemos intensamente preocupados con algún cuadro mental enfocado, reaccionamos ligeramente a impresiones de rostros, rasgos, cuerpos, trajes,
modos de andar, deformidades, bellezas y acciones de otros; aún una honda preocupación puede ser agitada cuando entramos al campo vibratorio de alguien que coincide notablemente con alguna de nuestras imágenes internas de relación - nuestra atención
“irrumpe en la percepción” de semejante persona y nosotros experimentamos una reacción de sentimiento. Esa reacción de sentimiento es conciencia de relación porque uno de
nuestros cuadros de relación subconsciente ha sido “encendido” al menos por un momento.
Esa persona - por otro lado un perfecto desconocido a quien quizás no volvamos a ver - es una exteriorización de una faceta de nuestro recurso de relación subconsciente y como tal está relacionada con nosotros vibratoriamente. Esta “relación” será placentera o no
dependiendo de la cualidad básica de nuestro “cuadro interno”.
Nosotros nos acostumbramos tanto a nuestros patrones de relación básicos que rara vez reconocemos su verdadero origen o cualidad. Simplemente reaccionamos, reaccionamos y reaccionamos. El Arte de la Relación Humana - el más grande de las artes - es la armonización de nuestras reacciones hacia la gente a fin de conducirnos a una percepción más y más clara del ideal que es el arquetipo de cada persona. Es verdad que la realidad de cualquier persona - para usted, en cualquier punto de su época evolutiva - es la cualidad de su reacción a la persona; altere su reacción y usted cambia la cualidad de la relación, para bien o para mal.
Esto no es simplemente una teoría; pruébelo usted mismo ensayando mentalmente sus propios cambios de cualidad reaccional hacia gente que ha figurado significativamente en su experiencia durante esta encarnación. ¿Amó usted profundamente a alguien para luego encontrar que su reacción se trocaba en un sentimiento de antipatía y aversión?.
¿Temió usted alguna vez a alguien y luego con una comprensión más clara llegó a considerarlo como un amigo estimable?. ¿Ha experimentado alguna vez una desintegración de congestión al volverse más comprensivo y amoroso hacia uno de sus padres o
hermanos?. ¿Odió usted alguna vez a alguien tan profundamente que sintiera el deseo de destruirlo o de hacerle daño en alguna forma drástica para luego experimentar un cambio de
corazón tan marcado (frase significativa) que lo condujera a un sentimiento de profundo respeto y admiración?. ¿Fue usted alguna vez en apariencia bastante diferente hacia alguien que figuraba en su experiencia por largo tiempo y luego sufrió un cambio de sentimiento tal que usted se enamoró y se casó con esa persona?. Todos estos tipos de cambios internos representan las realidades de la transformación de relación por la “modulación a octavas y
tonos diferentes” - y a patrones diferentes. El Amor-Sabiduría alimenta la realidad del arquetipo de todas las relaciones entre personas.
En esta disertación sobre la “complementación” no nos conciernen principalmente las casas del horóscopo; las casas son la descripción espacial (física) de experiencias y relaciones. Nos conciernen las cualidades vibratorias, las cualidades genéricas, el enfoque
de cualidades genéricas por los planetas y los patrones genéricos representados por los aspectos planetarios.
Procure preparar su mente dándole flexibilidad para este estudio: haga una copia de su mapa natal sin las cúspides de las casas; simplemente coloque los planetas en sus ubicaciones (relativamente) exactas en la rueda por el signo y grado de ubicación. Esto es para que usted tenga en mente los aspectos formados por los planetas entre sí. Ahora haga una lista de los regentes planetarios de los doce signos; sugiero: Marte para Aries, Venus para Tauro-Libra, Mercurio para Géminis-Virgo, la Luna para Cáncer, el Sol para Leo, Plutón para Escorpión, Júpiter para Sagitario, Saturno para Capricornio, Urano para Acuario, y Neptuno para Piscis. Apréndase esta lista para que esté familiarizado
perfectamente con ella. Ella es la regencia planetaria del zodíaco; aprenda también los dispositores planetarios del zodíaco; todos los planetas en Aries están dispositados por Marte, todos aquellos en Tauro-Libra están dispositados por Venus, aquellos en Géminis-
Virgo están dispositados por Mercurio, aquellos en Cáncer dispositados por la Luna, etcétera. En otras palabras, las planetas en un signo dado están dispositados por el regente de ese signo; el regente planetario de un signo dado disposita todos los planetas en ese signo. Adquiera fluidez sobre estos puntos.
Ahora, para mayor clarificación, encierre por un círculo todos los planetas en cada signo particular en la rueda “sin cúspides” que usted hizo. Esto da a su juicio una oportunidad de agrupar sus planetas por signo de ubicación, sin tener en cuenta la casa de
ubicación; haga una lista de sus planetas por ubicación del signo y ponga entre paréntesis cada grupo por el dispositor planetario; esta lista es la agrupación vibratoria de su horóscopo y debe aprendérsela concienzudamente. Ahora trace un diámetro en la rueda sin cúspides; el punto de arranque será el regente planetario de su horóscopo natal; el signo que contiene el punto opuesto es su signo de complementación; su regente (cualquier planeta
que sea) enfoca esa vibración y así es su vibración complementaria esencial. De ese modo vemos que el dispositor del regente de su Ascendente y el regente del signo opuesto al que contiene el regente de su Ascendente, son dos puntos básicos de sus patrones de complementación en esta encarnación. El signo que contiene su “planeta de complementación” y su regente serán la vibración principal calificadora de su complemento. Estudie el dispositor del regente de su Ascendente y su complemento planetario desde todo punto de vista concebible; en ellos se hallan los secretos internos de
su conciencia de relación en esta encarnación; ellos representan las vibraciones enfocadas o cuadro interno de “usted mismo” y el cuadro interno de su “otro yo”.
Ahora vamos a crear el primero de sus dos “mapas genéricos”. Este es derivado directamente de su Ascendente natal. Haga una copia de su horóscopo natal, correcta en todo detalle, usando como Ascendente la cúspide que aloja el signo que contiene el regente
de su Ascendente; no altere nada en la rueda; el signo que aparece ahora como Ascendente (conteniendo su regente natal en la duodécima o en la primera casa) es su Ascendente
vibratorio. El planeta que rige este signo es su regente vibratorio y su posición por signo, trino elemental (Fuego, Tierra, Aire, Agua), cruz estructural (cardinal, fija, mudable), y los aspectos planetarios da el cuerpo de reconocimiento interno de usted mismo; su regente
natal es lo “externo” de usted - como usted piensa de usted mismo conscientemente y como aparecerá usted directamente ante los otros. Recuerde que el regente de su Ascendente natal es proyectado en la rueda desde el Ascendente y por su casa de ubicación indica sus propios reconocimientos en términos de espacio-tiempo y actividad. El regente vibratorio no obstante, es proyectado del signo que rige y su relación con el cuerpo de la rueda es en términos de extensión de su propio signo de dignidad. Si el regente vibratorio está en el mismo elemento que el signo que rige (el signo Ascendente vibratorio), entonces es la expresión del Poder o del Amor o de la Sabiduría de su naturaleza interna que es enfocada para indicar su poder espiritual básico. Si el regente vibratorio está en un signo que se refiere a la misma cruz estructural perteneciente al signo que él rige, entonces él está
“cuadrado” o en “oposición” a su signo de dignidad y esto representa un punto crítico evolutivo análogo a los “puntos críticos” de las cuadraturas (o “cruces”) cardinal, fija y
mudable del Gran Mándala Abstracto.
Su mapa, como se halla ahora, (con el Ascendente vibratorio) es la variación genérica básica de su mapa natal. La calidad genérica del regente vibratorio, el signo en que se halla y la cualidad del dispositor servirán para identificar la cualidad genérica básica de
su mapa natal, puesto que esta variación es derivada de la posición del signo del regente del Ascendente natal. Sintetice cuidadosamente haciendo referencia al espectro genérico y
recuerde que esta variación no es un cuadro de su Ser como “varón” o como “hembra”; él es la masculinidad básica o la feminidad básica de su naturaleza interna. Puesto que esta
variación se deriva directamente del horóscopo natal, tome en consideración este pensamiento: ¿Qué casa en su mapa natal contiene su regente vibratorio?. Esta casa, cualquiera que fuera, describirá el foco físico o de “espacio-tiempo” de este florecimiento
vibratorio particular. En otras palabras, el “dónde y cuándo encontrará usted en su encarnación la perfección de esta cualidad interna básica de su naturaleza”. ¿Qué indica su mapa concerniente a esto?.
Si usted está suficientemente inclinado filosófica o psicológicamente (y naturalmente usted lo está o de lo contrario no estaría leyendo esto) reconocerá que usted y sólo usted es el factor determinante de sus experiencias de relación. Los filósofos por lo
general no labran ciegamente a través de sus encarnaciones, cometiendo repetidamente los mismos errores viejos en la misma forma anterior; ellos buscan la iluminación hacia el mejoramiento de sus condiciones internas y de ese modo aprenden cómo mejorar la cualidad de sus expresiones. Los filósofos no gastan su tiempo en inculpar o acusar a los otros porque ellos saben que no es la gente sino sus propias reacciones negativas las que causan su dolor. Así es que ahora, como filósofos, disfrutaremos del estudio del mapa
básico genérico tal como se presta para representar lo “interno” de nuestra conciencia de relación.
Otra variación.
Voltee (o haga otra copia) del mapa tal como aparece ahora como “básico genérico”, de manera que el signo opuesto al signo que contiene el regente natal aparezca como Ascendente. Esto es, o lo llamaremos, su “Ascendente de complementación”; su regente planetario es su “regente de complementación”.
Ahora, este planeta, cualquiera que sea, es la destilación de su conciencia de relación complementaria - hondo muy hondo. Es el retrato vibratorio esencial de su “otro yo” e inversamente, es el retrato del enemigo que usted lleva dentro de usted mismo; esta
“enemistad” está naturalmente modificada por los aspectos regenerados formados por este planeta, pero sus congestiones (cuadraturas y oposiciones), en la opinión del autor, es más
importante que se comprendan que cualquier otro factor de su constitución astrológica porque cada una de estas congestiones es la “paja en su propio ojo” por la cual usted ve el mal en el otro.
Cada congestión a este regente complementario representa realmente una ciega ignorancia profunda de un principio de Vida específico. Los estímulos a estas congestiones harán que “otras personas la hieran a usted intensamente” - sus reacciones a ellas por este estímulo, en diferentes momentos, es lo que usted siente cuando la Vida en su Sabiduría usa un bisturí para efectuar una pequeña operación quirúrgica de sus condiciones internas
congestionadas y cristalizadas. Mientras usted viva estos patrones reaccionando a ellos, sufrirá a través de sus reacciones a las personas representadas por los aspectos; pero cuando usted ilumina su conciencia respecto a la naturaleza del principio representado por este planeta articular, reconocerá que usted debe ajustarse conscientemente para hacer de este principio una expresión constructiva en su vida; al grado que usted lo haga, se “dará las manos internamente con el enemigo y lo hará su amigo”. El Gran Maestro dijo: “no resistas el mal”; “quiso decir El: “cese este enojo y agitación sobre lo que los otros hacen - gaste su
tiempo en enderezar su propia conciencia en conformidad”.
Se sugiere, ya que este punto particular es de importancia urgente, que haga un estudio tan detallado como le sea posible de este “regente complementario”. Estudie su ubicación y significación en relación con el Gran Mándala; estudie su significación
genérica, su significación de relación. ¿Qué representa como principio espiritual y desde el punto de vista kármico?. ¿Qué hizo usted en el pasado para crear los presentes aspectos
congestionados?. ¿Cuántas personas (cuyos mapas usted tiene) tienen “puntos” que  sincronizar con este planeta en su patrón?. ¿Cuál ha sido su influencia sobre ellos?. ¿Tiende usted a inculparlos por “hacerle cosas a usted” y volver la cara para hacerle lo mismo a
otros?. Nos parece que en ningún otro factor astrológico necesita el estudiante poner al descubierto sus pensamientos, sentimientos y reacciones, honesta y honradamente que en aquellos asuntos pertenecientes a este planeta particular.
Los mapas, por supuesto, varían considerablemente en cuanto concierne a cualidad vibratoria. Quizás este “regente complementario” en su mapa no tenga congestiones -
solamente sextiles y trinos; en tal caso se sugiere que compare este planeta con su “regente vibratorio”. ¿Cuál le ofrece la mayor “ventaja”, cuál representa la expresión más libre de Poder como Amor-Sabiduría, cuál actúa con mayor efectividad como “disolvente de cristalizaciones de congestiones”, cuál representa el principio del cual usted está mejor informado en su ser consciente, cuál representa con mayor claridad un ideal que usted pueda ver exteriorizado en otros, o un ideal que usted mismo exteriorice para los otros?.
Hay muchas preguntas que usted puede hacer de su Yo Superior relativas a estas cosas, pero deben hacerse con honradez - las excusas, las justificaciones de sí mismo y las inculpaciones no tienen lugar en esta clase de análisis. El “regente complementario” puede ser estudiado naturalmente de un factor adicional: La cualidad del planeta que lo deposita, ese planeta podría estar muy congestionado aún si el regente de complementación mismo
no lo está; si tal fuera el caso, entonces aprenda de sus relaciones (la buena exteriorización de otras personas) cómo tratar con esa congestión particular. Usted verá algo maravilloso en otras personas que a usted mismo le gustaría tener; trate de determinar lo que este
principio es y póngalo a funcionar en su vida diaria. Esto es lo que el “aprendizaje de la vida” significa realmente.
De modo que ahora tenemos el horóscopo natal y sus dos variaciones genéricas básicas. (Se sugiere hacer copias completas de los tres para referencia). Los signos cardinales enfocan la estructura de relación vibratoria y este enfoque está representado por las posiciones de los signos y los aspectos de los planetas estructurales: Marte, la Luna, Venus y Saturno. La agrupación genérica de los planetas servirá para determinar cuál de las
dos “variaciones” es el “mapa genérico masculino” y cuál es el “mapa genérico femenino” y de estas síntesis usted puede determinar la cualidad genérica de sus patrones de relaciones
básicos. ¿Cuáles relaciones enfocan sus expresiones masculinas y cuáles enfocan sus expresiones femeninas; cuáles enfocan sus patrones de reacción; qué clase de patrón de relación sirve para traerle sus más necesitadas lecciones espirituales; a cuál o cuáles dos contribuye usted naturalmente lo mejor de usted en amor y sabiduría?.
Uno llega a la comprensión de los valores astrológicos a través del estudio fuerte, la meditación, la observación y la experiencia; es imposible poner de una vez en palabras todos estos factores sutiles. Pero cuando un estudiante de astrología es a la vez un filósofo
que mantiene su mente receptiva a nuevas octavas de comprensión, él “enciende” su Sabiduría Interna poco a poco hasta elevar a la superficie de la conciencia niveles profundos de realización para la aplicación práctica. Nosotros nos hemos dado cuenta que
es inútil centralizar nuestra atención en la gente como “varón y como hembra” - el “proceso de repolarización” ha estado en efecto demasiado tiempo para hacer esencialmente válido este acercamiento. Estamos verificando que la verdad de las relaciones humanas es polaridad cósmica. La masculinidad y la feminidad - “expresión y reflexión” - son expresadas por toda la gente, no importa sus cuerpos físicos y sus propósitos y sus capacidades generadoras.
Por tanto, si nos ponemos claramente alertas a los valores simbólicos de Marte, la Luna, Venus, Saturno y los otros cuerpos planetarios que enfocan el valor genérico de los signos zodiacales, veremos en todo el horóscopo la masculinidad-feminidad de todo ser humano. Debemos aprender - es nuestro propósito principal aquí - las formas de expresar y reflejar los Principios Genéricos de la Vida; nuestra “escuela” es la Humanidad; nuestros “salones de clase” son la suma total de todas nuestras experiencias de relación como varón y como hembra en todas nuestras encarnaciones. Nada menos que esto podría proveer pábulo para la completa realización del ideal humano.

***

del libro " Estudios de Astrología IX ", de Elman Bacher

*

LA SEGURIDAD


CAPÍTULO II


LA SEGURIDAD


“Existir” es “estar en un estado de movimiento”, pero “vivir constructivamente” es
“existir consciente del origen y el objetivo.” En este estado de conciencia se halla la raíz del
sentimiento de seguridad haciendo caso omiso de la condición de las circunstancias
externas. El mándala astrológico lo describe de la manera siguiente: Trace un círculo con
los diámetros vertical y horizontal; coloque el símbolo de Aries en el Ascendente,
Capricornio en la parte superior de la rueda; Cáncer en la parte inferior; conecte a Aries con
Capricornio y Cáncer por medio de líneas rectas.
Aries es el Yo Soy primordial - la conciencia de la egoidad individualizada. A causa
de la Vida ser Acción, “ser” significa “expresar”, “proyectar” y “actuar y reaccionar”. La
creatividad y la epigénesis son, dependiendo de la octava envoltura, los archiprincipios de
la acción de la Vida porque todas las expresiones son irradiantes y afectivas por naturaleza.
Marte es por consiguiente, el Principio de la Acción, la “Chispa de la Llama Central” la
cual provee todo lo epigenético con la facultad del movimiento de proyección. Pero, Marte
tiene que tener un objetivo hacia el cual moverse, de lo contrario su acción estaría
desprovista de propósito y de significación. Sus acciones desenfocadas serían por lo tanto
energía desperdiciada. Desperdiciar la provisión de energía de uno es disipar la conciencia
del Yo Soy; el resultado de esta disipación es una de las polaridades del sentimiento de
inseguridad.
Tener una conciencia poco clara del Yo Soy es estar relativamente descentrado y
correspondientemente relativamente susceptible a los impactos de otras proyecciones de
poder mentales, emocionales, psíquicas y físicas. Recuerde que en el tiro al blanco, el tirar
y lanzar no tienen significación si no hay el blanco en el cual enfocar para el entrenamiento;
el blanco simboliza químicamente el objetivo del desarrollo de la coordinación física para
lo cual el tirador o lanzador practica. Continuar tirando o lanzando sin el foco del blanco es
“Marte sin objetivo”; tal acción tiene por resultado un mero mínimo de ejercicio muscular,
pero muy poca o ninguna coordinación muscular.
Hablamos de los niños y niñas que están en crecimiento como “tirando hacia la
condición de hombre o de mujer joven”. Cuando los objetivos de la madurez dadora de vida
no son enfocados, entonces el crecimiento mecánico - tal como el tiro y lanzamiento sin
objeto - conduce eventualmente a la inseguridad de movimiento y de energía
desperdiciados. La encarnación tiene por propósito el dar vida lo cual es madurez y está
indicado astrológicamente en la exaltación de Marte en Capricornio, el signo saturniano del
poder de asumir y de cumplir responsabilidades. Estas responsabilidades están inherentes
en el hecho que la madurez de conciencia implica dirección propia y la responsabilidad
espiritual es expresión constructiva. En la octava genética de expresión, la “expresión
constructiva” es vida generadora y mayordomía de lo que es generado, ya sea la
encarnación de otros Egos - “nuestros hijos” - o la iniciación de un patrón de trabajo -
“nuestro servicio”.
El crecimiento desperdiciado es, en alto grado, una acción mecánica que resulta en
la inseguridad cuando la persona está preparada para la expresión madura; pero incapaz de
tal funcionamiento. Ella está a la merced de las vibraciones y poderes de otras personas y es
incapaz de funcionar desde su centro de dirección propia. Marte, dejando a Aries y
caminando a través de la rueda en la dirección opuesta a las agujas del reloj, debe subir del
punto de Cáncer en la parte inferior de la rueda; permanecer en la seguridad de
dependencias es evadir la propulsión dinámica hacia arriba del verdadero crecimiento.
Cualquier persona así atascada trata de funcionar por medio de la fuerza de otro; ella no
“conoce su propia fuerza”. Ella permanece fija en la “fuente”, pero como no está consciente
de los objetivos individualizados, no puede evitar que se malogre la realización del ideal de
la verdadera seguridad.
Ya que aquello que está creciendo necesita protección y sostenimiento, la verdadera
seguridad de la dependencia es la realización de las necesidades legítimas. El feto necesita
la substancia materna, el bebé y el niño en crecimiento necesitan alimento, albergue, guía y
amor; el estudiante necesita educación, el trabajador necesita un objetivo de servicio y un
ingreso. Todas las personas que están evolucionando necesitan el sentido de seguridad de
identidades específicas - afiliación de familia, afiliación religiosa, nacional y racial - hasta
el momento en que la verdad de la egoidad se realice. Las congestiones en la seguridad de
dependencia conducen a la subnormalidad psicológica y sexual, a la cristalización de la
opinión, al prejuicio, la intolerancia, la fijación en expresiones químicas como símbolos de
seguridad, a temores y enemistades raciales y nacionales y sobre todo a la incapacidad de
ajustarse a cambios necesitados para el desarrollo y la flexibilización de la conciencia.
Una persona “llega” a un punto específico en su evolución; cuando identifica ese
punto como “una realidad”, permanece, en cierto sentido, estática por un tiempo para la
realización de los requisitos de ese punto. Si entonces deja de ajustarse a los cambios
necesarios - y permanece fija en aquello con que se ha familiarizado - ella “muere
interiormente” porque su conciencia de sí misma no permitirá que las fuerzas evolutivas de
la vida se expresen a través de ella. En ese “punto” pueden hallarse una de las cosas
innumerables con las cuales los humanos se identifican durante la sucesión de sus
encarnaciones.
El signo de Cáncer en el Gran Mándala es el símbolo “del hogar” para la persona
dependiente. Exotéricamente él es “origen quimicalizado” - matriz, madre, hogar, nación y
raza. Esotéricamente él es su propia base psicológica - las cosas sobre las cuales descansa
dentro de sí mismo como la conciencia del recurso para expresar su necesidad individual
hacia un mayor cumplimiento. La base psicológica no es dependiente nunca de las
expresiones químicas de la vida; una vez establecida, la persona se apoya sobre ella y en
ella a donde quiera que vaya durante su encarnación. Este establecimiento interno la
posibilita para ajustarse a cualquier cambio exterior de circunstancias; aquí se ve una
representación de la Luna - regente de Cáncer - exaltada en su propio signo de su undécima
casa, Tauro. Tauro corresponde a Cáncer como Acuario regido por Urano corresponde a
Aries - el patrón del signo de la casa undécima es liberación e impersonalización.
La persona desorganizada - el vagabundo, el forajido, y el demente - lo es porque
ella ha perdido su sentido de contacto con la identidad y el foco interno. El vagabundo tiene
experiencia ciertamente; pero es de la naturaleza de un movimiento sin propósito a través
de la vida; el forajido ha perdido su sentido de pertenencia de otras personas - él está en un
estado continuo de protesta contra algo de sí mismo (algo de la fuente vibratoria de la
encarnación presente) que él no ha comprendido o percibido claramente. En otras palabras,
en las mentes de esas personas no hay conexión entre lo que fueron en el pasado, lo que
deben ser ahora y lo que pudieran ser en el futuro. Su pasado olvidado y su futuro sin
descubrirse, las suspenden en el presente sin propósito.
La persona que designamos como miserable es una de las más inseguras porque no
está consciente del origen de su apego excesivo a la quimicalidad - el dinero - como
símbolo de la seguridad. Su codicia y usurpación incesante exterioriza su fundamento
interno desmoronado - ella busca la seguridad en la “posesión” de algo cuya identidad
esencial es un “medio de intercambio como una expresión de sentimiento hacia otras
personas”.
El apego excesivo hacia un ser amado es también una exteriorización de seguridad
de dependencia negativa porque la persona doliente identifica a otro ser humano como su
base psicológica. El amor devoto y fiel no es, en sí, un “mecanismo de congestión”, sino
que es una expresión de la octava más alta del corazón humano. Pero la clase de amor que
no puede vivir independiente de parentesco químico no es amor verdadero, sino un símbolo
de inseguridad interna; cualquiera que identifique a otro como “seguridad” está fuera de su
propia base interna - ella está afligida continuamente con ansiedades, aprehensiones y
tensiones. La persona que se ha “dislocado” a sí misma dice que está inquieta por el
bienestar del ser amado, pero ella está verdaderamente inquieta por su propia seguridad. El
amar verdaderamente da salud, fortalece la fe, inspira la confianza; el “amar” que es
dependencia temerosa y tensa es justamente lo opuesto.
De ese modo vemos que el exceso de dependencia en las formas externas es la
archiraíz de la inseguridad. La corrección se halla en la comprensión de lo que lo externo
simboliza estableciendo luego la realidad de ese símbolo en la conciencia y expresándose
desde esa base psicológica; tal expresión es autogeneradora y autodirectriz; está
simbolizada por la línea trazada desde Cáncer hacia arriba a Capricornio en el Gran
Mándala. Este es el cuadro de la persona dependiente, inmadura, transmutando su
conciencia con la experiencia para alcanzar el estado del individuo maduro, independiente.
Nosotros reconocemos, debido a que la polaridad es interactiva y retroactiva, que el
diámetro de Cáncer-Capricornio pinta las inseguridades presentes que han resultado de
incumplimientos pasados y seguridades presentes que han resultado de cumplimientos
pasados. Aquello que está establecido ahora como poder básico, psicológico, sano e
integrado, es pábulo para el ejercicio de cumplimientos de responsabilidad. El estar libre de
dependencia en las formas externas califica para un funcionamiento dinámico autodirectriz
y eficiente. Muchas personas asumen responsabilidades - paternidad, trabajo, etcétera - pero
su base psicológica desmoronada, con la resultante dependencia en lo externo como
seguridades, las descalifica para el cumplimiento airoso y completo de aquello que han
asumido.
Por ejemplo - y hay muchos de ellos que deben estudiarse en estos tiempos - un
hombre asume la responsabilidad del trabajo gubernamental; él está inseguro a causa de su
dependencia excesiva en el dinero como símbolo de seguridad; él denigra de los principios
inherentes en las responsabilidades de su empleo; él “trabaja los ángulos de la
conveniencia”, pero quebranta la fe con el fin de realizar su símbolo ilusorio de seguridad;
en su encarnación siguiente - o en alguna encarnación futura - su fe en otras personas será
destrozada por la falsedad y falta de principios en ellas; ellas exteriorizarán simplemente su
propia inseguridad intensificada, resultado de su inmadurez espiritual previa. Este es un
punto importante que se debe considerar: adherirse a los principios de un patrón de trabajo
o patrón de relación asegura la eficiencia máxima del cumplimiento de responsabilidad y
correspondientemente, la eficiencia máxima de madurar la base psicológica para traspasarla
como “pábulo de fuerza” a la encarnación siguiente. Las acumulaciones de pábulo de
fuerza totalizan la acumulación de la maestría relativa; el empobrecimiento del pábulo de
fuerza es la renuncia a la realización de la Idealidad.
La persona que asume un patrón de responsabilidad y lo traiciona por ignorancia
interna y carencia de principio, desintegra hasta cierto grado su propia base psicológica.
Ella no califica para expresión de poder adicional hasta que se haya reivindicado su
conciencia, afronte y pase las pruebas que la Vida (su propia conciencia) le traiga para
probar su merecimiento. Cuando usted como astrólogo filósofo estudia mapas para analizar
las fuentes de los problemas de otro y usted reconoce que el sufrimiento de éste se ha
debido directamente a su excesiva dependencia en lo externo, sepa entonces, que en alguna
parte de su pasado, él no calificó y sus descalificaciones han sido exteriorizadas esta vez
por su reacción de dependencia en los debilidades de otros. El le dirá que sus padres nunca
le dieron lo suficiente, que nunca le dieron oportunidades, que su jefe nunca lo aprecia, que
se han aprovechado de él continuamente y lo han engañado; siempre está envuelto en
accidentes de automóviles, sus hijos están siempre enfermos, se divorció tres veces, fue
traicionado por la mujer a quien amó.
Tales cuentos exteriorizan terriblemente inseguridades profundas, resultado directo
de la traición a los cumplimientos de responsabilidad en el pasado. Pues bien, tal persona
no sabe justamente quién es ella o para qué está aquí; sus motivaciones son percibidas sólo
obscuramente; no está consciente de sus recursos de poder (pábulo de fuerza); y su
conciencia de los principios de la experiencia es a lo más, confusa. Ella tiene que aprender
de nuevo cuál es su identidad y lo que significa comprender los principios de la experiencia
y los métodos espirituales para expresarse de acuerdo con el Principio.
Ahora - un caso muy a propósito en estos tiempos - la seguridad internacional.
Este término es un compuesto de la conciencia de seguridad de todo ser humano
encarnado en el presente. En estos últimos tiempos hemos llegado a un reconocimiento más
claro que nunca en nuestro historia de “Un Solo Mundo”. Reconocer “Un Solo Mundo” es
asumir la responsabilidad de vivir en conformidad. No reconocer o no estar capacitado para
reconocer “Un Solo Mundo” exterioriza sencillamente la adhesión a los conceptos
nacionalistas separatistas; la gente de mentalidad nacionalista no se puede esperar que
“piense internacional-mente”, no más que pueda esperarse que un niñito ame a los padres
de otros niños más que a los suyos. Pero - y esto es muy significante - existen muchos
encarnados ahora que profesan la “Conciencia de Un Solo Mundo”, pero que la violan
continuamente, lo cual nos trae al tema del “Americanismo”:
Encarnar como ciudadano de los Estados Unidos de América es asumir la
responsabilidad de vivir la “Conciencia de Un Solo Mundo”. Usted y yo y todos los otros
ciudadanos americanos calificamos para la encarnación aquí y debemos justificar esa
calificación o reencarnar en una forma de gobierno mucho menos liberal. Nosotros estamos
establecidos como una nación bajo la directriz espiritual de “libertad y justicia para Todos”
- y el Todos no significa americanos solamente. Los ciudadanos de esta nación descienden
principalmente de trasfondos europeos, asiáticos y africanos; pero debido a la cualidad de
conciencia estamos entonados a los principios de vida democráticos y se nos permitió
encarnar bajo una forma de gobierno basada en esos principios.
El horóscopo de los Estados Unidos de América presenta el Sol y tres planetas en el
signo de Cáncer - nosotros somos verdaderamente un “nido” para humanos de toda clase de
trasfondo racial, nacional y religioso. El Sol en Cáncer es regente de la cuarta casa y en ese
signo está en su propio signo de la duodécima casa - el “patrón de redención”. Cáncer está
en la segunda y tercera cúspides; el Sol y dos de los planetas están en la segunda casa;
Mercurio, regente de Géminis que está en el Ascendente y dispositor del Marte y el Urano
de Géminis, está en Cáncer en la tercera casa; la Luna, regente de la segunda y tercera, está
en Acuario; Saturno, regente de la octava y novena casas, está exaltado en Libra y trino a la
Luna. Nuestra “base psicológica nacional” (no hay planetas en Leo, signo de la cuarta casa)
está enfocada en esta “agrupación planetaria” en el signo de Cáncer; esto puede
interpretarse como: intercambios de substancia material y educación de acuerdo con
principios gubernamentales democráticos como fuente espiritualizada de nuestra evolución
y progresos nacionales.
¿Hemos violado alguna vez estos Principios?. Nuestro trato a nuestros ciudadanos
indios y negros americanos dice que Sí. ¿Hemos alentado las debilidades de otros pueblos?.
La historia de incumplimiento de deudas de guerra de otras naciones dice que Sí. Estamos
en diciembre de 1950 - los diarios han revelado en las últimas semanas cómo se permite la
venta de materiales americanos a la misma nación contra la cual estamos en guerra - una
repetición, en parte, del relato de la venta de hierro viejo a los japoneses durante sus
ataques a los chinos en los años de la década del treinta. Esto, de parte de un gobierno
democrático, es ciertamente la blasfemia suprema contra nuestro principio de “justicia para
todos”.
Decir además, como dicen algunos, que “no se puede hacer nada sobre el asunto”,
es el extremo supremo de la aquiescencia cobarde; tales violaciones de nuestros poderes
como mayordomos de los principios deben detenerse. Puesto que una expresión química
exterioriza sólo un estado interno, es decir que “tememos a los chinos comunistas”, que
“tememos a los rusos”, que “tememos al bombardeo atómico”, que es sólo la mitad de la
verdad. Nosotros tememos a los resultados de nuestra propia violación de los principios y
lo que atravesamos ahora en el Oriente es el resultado de haber denigrado esos principios
que inspiraron la fundación de esta nación. ¡Material para pensar!. Dejad que cada
americano tome en cuenta cómo vive su ciudadanía. La ciudadanía americana es una
bendición que debe honrarse viviéndola - no es simplemente “algo que se arroja a nuestro
regazo” para aprovecharse en usos disipadores e irreflexivos. Al grado que nos expresemos
de acuerdo con la intolerancia religiosa, el odio racial, la corrupción monetaria y la
desintegración personal, nos descalificaremos para este privilegio; al grado que ayudemos a
otros a ayudarse, que ejerzamos la mayordomía sobre nuestros recursos inteligentemente y
para el mayor bien en el mundo y mantengamos nuestras mentes abiertas a una mayor
apreciación de las cualidades y derechos de todos, es que mantendremos nuestras
calificaciones democráticas. Nosotros como nación, somos poder democrático; como
americanos individuales somos microcosmo de ese poder y es nuestra responsabilidad
espiritual y nuestra alegría personal manifestar ese ideal mientras estemos encarnados. Eso
y nada menos asegurará nuestra seguridad individual y nacional. Debemos funcionar, como
americanos y como terrícolas desde la base psicológica - el “pábulo de poder” - o desde
nuestros principios espirituales. La regeneración y el cumplimiento del idealismo
democrático de Capricornio es aquello que se ha “madurado” de la base de Cáncer.
Realizar esta madurez es la significación de “ser americano” y la significación de “ser
terrícolas democráticos”.

***

del libro " Estudios de Astrología IX ", de Elman Bacher

*

EL DIÁMETRO, EL CUADRANTE Y EL DECANATO

CAPÍTULO III


EL DIÁMETRO, EL CUADRANTE
Y EL DECANATO


Para la prosecución de este material, será necesario un breve repaso del Espectro
Genérico.
El zodíaco no es simplemente un “cinturón”; es una emanación de cualidades
vibratorias que comienzan en el primer grado de Aries, signo cardinal de fuego; este punto
es, abstractamente, la iniciación de la circunferencia de la rueda vibratoria de la ciencia
astrológica. Este punto es la objetivación - encarnación - de las potencialidades inherentes
en el punto central del círculo. El radio del Ascendente - la horizontal izquierda - es la
“proyección de potencialidades de la subjetividad a la objetividad”. En cualquier círculo
dado, se usa el mismo radio para manifestar el círculo; por lo tanto todas las cúspides de las
casas en la rueda son emanaciones del radio del Ascendente y representan el
desenvolvimiento de la conciencia genérica en la experiencia y la realización del ideal a
través de transmutaciones y expresiones espirituales.
El Mándala que describe la estructura de la cualidad genérica es la rueda de doce
casas con los signos de Aries, Cáncer, Libra y Capricornio en las cúspides de la primera,
cuarta, séptima y décima casas, respectivamente. Los diámetros horizontal y vertical que se
intersectan en el centro, forman la cruz de la encarnación; las líneas rectas que conectan las
cúspides cardinales forman el campo evolutivo mediante el cual la humanidad tiene
experiencia en relación entre sí. En este Mándala vemos la bisección de dos campos del
círculo; dos diámetros creando dos pares de semicírculos. Estos diámetros representan la
expresión doble de la Polaridad; aquella que genera (Capricornio-Cáncer: el diámetro de la
paternidad), y la que es generada (Aries-Libra: el Ascendente y su complemento). Este
mándala ilustra en símbolo astrológico, el número veintidós del Maestro. El dos es el único
dígito que da el mismo resultado (cuatro) cuando se le suma a sí mismo y cuando se
multiplica por sí mismo. El veintidós es el número de la maestría expresándose en la forma
- es la octava superior de complementación y es significativo que todo ser humano debe
realizar la experiencia evolutiva por la encarnación en ambos sexos físicos. Los cuatro
signos cardinales descritos en este mándala comprenden la forma encarnada por la cual
evoluciona la condición de hombre y la condición de mujer de cada ser humano a través de
la experiencia de la relación y destila sus espiritualizaciones por las cuales se manifiesta el
ideal. Todas las relaciones humanas - biológicas - y de alguna otra clase son derivadas de
esta base arquetípica: el engendrador bipolar y el engendro bipolar.
Puesto que los trinos elementales simbolizan la espiritualización de las cualidades
genéricas, nosotros derivamos nuestro espectro genérico de la relación de los signos de
exaltación de los regentes de estos cuatro signos. Marte (varón engendrado y regente de
Aries) está exaltado - maduro - en Capricornio, regido por Saturno, símbolo del padre;
Saturno está exaltado en Libra, regido por Venus y complemento de Aries, signo de Marte;
Venus, está exaltado en Piscis, tercera octava del trino de agua, el último signo en la
sucesión zodiacal y este trino está iniciado por el signo cardinal de Cáncer, regido por la
Luna - símbolo de la Madre - y complemento del Capricornio de Saturno.
Por lo tanto, los signos de fuego y de tierra, como son “iniciados” por símbolos
machos, son los signos machos; los signos de aire y de agua, iniciados por símbolos
hembras, son los signos hembras. Comoquiera que cada ser humano, como varón o como
hembra, es bipolar, nosotros reconocemos una división doble de los signos machos y de los
signos hembras en masculinos y femeninos. Los signos de fuego forman la primera mitad
de la mitad varón del zodíaco y por eso ellos son los signos masculinos machos; los signos
de tierra siguen en sucesión (Tauro sigue a Aries), por lo tanto ellos son los signos machos
femeninos. Los signos de aire iniciados por el signo cardinal Libra, regido por Venus
representan la mitad masculina de los signos femeninos; los signos de agua, iniciados por
Cáncer comprenden los signos hembras femeninos. De ese modo vemos el zodíaco
completo representando una expresión doble de polaridad doble; desde el primer grado de
Aries, el punto más masculino, hasta el trigésimo grado de Piscis, el punto más femenino.
Haga una lista de los signos en este orden y aprenda para experiencia futura.
La mitad inferior (bajo el diámetro horizontal de la rueda) está iniciada por Aries; la
mitad superior está iniciada por Libra, como “reflejo” de la mitad inferior. La nota clave
oculta del primer grado de Aries - punto Ascendente del Gran Mándala - es Yo Soy. En la
línea del Ascendente están implicadas todas las potencialidades demostradas en el
desenvolvimiento zodiacal y los contenidos de la rueda astrológica. Por lo tanto, se
desprende naturalmente, que en los 30° de Aries está implicado el “contenido” de la mitad
superior de la rueda. Este “contenido” está implicado simbólicamente por los últimos
quince grados del signo. La “cúspide” del grado decimosexto del signo es la potencialidad
del diámetro horizontal terminado de la rueda. Cuando el radio horizontal izquierdo es
“desplegado” para formar un diámetro terminado, la “extensión” resulta en lo que
llamamos la cúspide de la séptima casa el punto iniciador de la mitad superior del círculo.
Puesto que cualquier grado de cualquier círculo puede aparecer como Ascendente de un
horóscopo, nosotros reconocemos que la división de cualquier signo en dos mitades de 15°
cada una, representa un cuadro simbólico de la polaridad de ese signo embrionario, y
aunque el autor no ha llegado, hasta este momento, a ninguna conclusión específica en
cuanto a la diferencia significativa de los planetas colocados en los primeros quince grados
de un signo y aquellos colocados en los últimos quince grados, se sugiere el cuadro que los
planetas colocados en la segunda mitad de los treinta grados, si son expresados sin
regeneración, son potencialidades para karma negativo mucho más “efectivo”, en el sentido
que por estar en la “mitad de polaridad” del signo, sus expresiones negativas implican la
posibilidad de ser reflejadas en encarnaciones futuras por otras personas con las cuales el
sujeto tendrá relaciones. En otras palabras, los siguientes quince grados, por analogía,
pueden denominarse como la “mitad femenina” del signo. “Femenina” significa
“reflexiva”. Por lo tanto, si queremos evitar sufrimientos futuros a través de las reacciones
dolorosas a los otros, es nuestro deber regenerar los planetas así ubicados, implicándose
que en el futuro (desenvolvimiento en Tiempo-Espacio) esas vibraciones planetarias
enfocarán nuestros patrones de relación complementarios y “recobraremos mucho más
eficazmente de los otros lo que hemos servido esta vez”.
Divida cada casa de un Gran Mándala en dos partes iguales; coloque sus posiciones
planetarias natales en esta rueda y busque en qué mitad de su signo caen los planetas.
Quizás usted como estudiante inquiridor puede llegar a una conclusión sobre esta materia.
Si usted tiene cuadraturas u oposiciones entre planetas colocados en los últimos quince
grados de sus signos, ¿Se siente usted más sensible a personas que expresan cualidades
negativas representadas por esos planetas que lo que usted se siente a aquellas que reflejan
negativamente los planetas de los “primeros quince grados”. ¿Se siente usted que con un
análisis cuidadoso puede determinar si los planetas de los primeros quince grados le dan
mayor libertad de expresión directa que los planetas de los últimos quince grados?. Analice
sus cuadraturas y oposiciones planetarias desde este punto de vista y vea si el patrón de
polaridad implicado le ayuda a esclarecer sus capacidades de expresión.

LOS CUADRANTES:

En el Gran Mándala la subdivisión de la primera casa - y el signo de Aries - en
cuatro cuadrantes de 7-1/20 cada uno pinta el “estado embrionario” de la cruz cardinal.
Aplicando la Ley de Correspondencia relacionamos esta división de un signo con la
división cuádruple de la rueda completa. Comenzando con Aries y “desplegando” la rueda
en la dirección de las agujas del reloj, encontramos que cada cuadrante subsiguiente está
iniciado respectivamente por Cáncer, Libra y Capricornio.
La subdivisión de un signo en dos secciones de quince grados cada una sea
aplicable particularmente al estudio de los aspectos de oposición y de todo patrón
complementario en general. La subdivisión de un signo en cuadrantes, sin embargo, se
aplica al análisis de los aspectos de cuadratura, puesto que todo aspecto de cuadratura es,
teniendo en cuenta el orbe, un patrón de relación de 90° y cada cuadrante de la rueda es una
división de 90°. La división en cuadrantes (por grados y minutos) representa de cero a siete
grados, treinta minutos; de siete grados, treintiún minutos a quince grados; de quince
grados, un minuto a veintidós grados, treinta minutos; de veintidós grados, treintiún
minutos, a veintinueve grados, cincuentinueve minutos. El siguiente “paso” nos lleva a cero
del signo siguiente.
Hay tres “cruces” implicadas en la estructura de los doce signos: cardinal, fija y
mudable. En el desenvolvimiento del ciclo desde el Ascendente del Gran Mándala, las tres
cruces aparecen cuatro veces, en los cuatro cuadrantes de la rueda: Aries, Tauro, Géminis;
Cáncer, Leo, Virgo; Libra, Escorpión, Sagitario; Capricornio, Acuario y Piscis. Cada
“iniciación” cardinal es una nueva forma de decir Yo Soy - como extensiones del Yo Soy
básico de Aries; cada cruz representa un patrón de crecimiento y desarrollo a través de la
experiencia en la expresión doble de la polaridad doble; nosotros evolucionamos a través de
fases de recibidores de Vida y dadores de Vida varones y hembras. Las “cruces”
representan simplemente los procesos por los cuales destilamos sabiduría de nuestras
experiencias y desenvolvemos los recursos internos de amor hacia el logro de la realización
del ideal. Como quiera que, en un horóscopo calculado correctamente, cada planeta está
colocado donde está, por el legítimo proceso de la Ley, debe haber una clave valiosa en la
ubicación de los planetas por cuadrante. Cada signo individual del zodíaco tiene su regente
planetario particular, como enfocador básico de la cualidad genérica del signo. Pero como
los treinta grados representan una sucesión de cualidad de signo y debido a que la Ley de
Correspondencia se aplica a la estructura astrológica, así como a cualquiera otra
manifestación, consideremos la ubicación de planetas por cuadrante en términos de
regencias secundarias. El primer cuadrante de un signo mudable está regido por el regente
planetario del signo; el segundo cuadrante está regido secundariamente por el planeta que
rige al siguiente signo de esa cruz; el tercer cuadrante está regido secundariamente por el
planeta que rige al siguiente signo de la cruz y el cuarto cuadrante está regido
secundariamente por el siguiente. Por ejemplo:

Capricornio: Regente principal: Saturno.
Capricornio es el signo cardinal.
Primer cuadrante: regente secundario Saturno.
Segundo cuadrante: Marte - regente de Aries.
Tercer cuadrante: La Luna - regente de Cáncer.
Cuarto cuadrante: Venus - regente de Libra.
Leo: Regente principal: el Sol.
Leo es un signo fijo.
Primer cuadrante: el Sol - Regente de Leo.
Segundo cuadrante: Plutón - regente de Escorpión.
Tercer cuadrante: Urano - regente de Acuario.
Cuarto cuadrante: Venus - regente de Tauro.
Piscis: Regente principal: Neptuno.
Piscis es un signo mudable.
Primer cuadrante: Neptuno - regente de Piscis.
Segundo cuadrante: Mercurio - regente de Géminis.
Tercer cuadrante: Mercurio - regente de Virgo.
Cuarto cuadrante: Júpiter - regente de Sagitario.

Note que la extensión del primer y tercer cuadrantes y del segundo y cuarto
cuadrantes han de representar dos aspectos de polaridad; este compuesto de polaridad está
representado en la rueda horoscópica como los dos diámetros de cada cruz. Préstele
consideración cuidadosa a sus aspectos de cuadraturas y a los planetas envueltos con
respecto a las regencias secundarias; los regentes secundarios actúan como “azafatas” o
como “hombres de confianza” para los regentes primarios y su influencia es efectiva en el
análisis de las cualidades de expresión planetarias.

LOS DECANATOS:

En el estudio de los decanatos llegamos al análisis de cada signo desde el punto de
vista de sus potencialidades espirituales. Así como las tres cruces de cuatro signos cada una
son “desenvueltas” del Ascendente del Gran Mándala, del mismo modo los cuatro trinos
genéricos de tres signos cada uno son “desenvueltos” del Ascendente. Las divisiones del
15° y 7 1/2° prosiguen como “desenvolvimiento” de experiencia - a través del zodíaco en
dirección contraria a las agujas del reloj desde el Ascendente; el cuadro demostrado es el de
la Humanidad moviéndose a través de sus patrones de experiencia por el sendero “hacia
adelante y hacia arriba” - de nivel a nivel, siempre ascendiendo por medio de los procesos
evolutivos. No obstante, en el ciclo de los trinos genéricos, el sendero es la dirección de las
agujas del reloj - y este no es un movimiento “cíclico”.
Es una evaluación de los poderes zodiacales desde el punto de vista de la
potencialidad espiritual. Como vimos antes en esta disertación, está basado en los puntos de
exaltación de los planetas que rigen los signos de la estructura - los signos cardinales.
La potencialidad espiritual de la cualidad genérica de cada signo zodiacal es triple;
las palabras claves arquetípicas son 1) Poder; 2) Amor y 3) Sabiduría. La segunda y la
tercera de estas octavas son las perfecciones emocional y mental por las cuales el poder
esencial de cada signo cardinal es liberado, en expresión transmutada. Los decanatos de
cada signo son la división del signo en tres grupos de 10° cada uno. El segundo y tercer
decanatos de un signo simbolizan el estado embrionario de las potencialidades del Amor-
Sabiduría; estas potencialidades se expresan en la rueda por medio de los dos signos que
corresponden al decanato; ellos son los otros dos signos del mismo elemento como el
cardinal particular. En los signos fijos y mudables vemos en acción la Ley de
Correspondencia y el Principio de Recapitulación y de ese modo podemos atribuirle a cada
decanato su corregente apropiado de la manera que sigue:

Signos de Fuego:

Primer decanato: Aries - Marte;
Segundo: Leo - Sol;
Tercero: Sagitario - Júpiter.

Signos de Tierra:

Primer decanato: Capricornio - Saturno;
Segundo: Tauro - Venus;
Tercero: Virgo - Mercurio.

Signos de Aire:

Primer decanato: Libra - Venus;
Segundo: Acuario - Urano;
Tercero: Géminis - Mercurio.

Signos de Agua:

Primer decanato: Cáncer - Luna;
Segundo: Escorpión - Plutón;
Tercero: Piscis - Neptuno.

La Ley Hermética de Correspondencia está bellamente demostrada, particularmente,
por un ejemplo de este análisis de decanato. El segundo decanato de cada elemento es el
decanato de “signo Fijo”, Cuando extendemos los tres decanatos de cada elemento a la
rueda de doce signos, vemos que los decanatos de signo fijo se convierten en el punto
medio de cada cuadrante de la rueda. El “medio del signo” se convierte por
correspondencia en el “medio del cuadrante del círculo”. El punto medio de cada signo fijo
de la casa (Tauro, Leo, Escorpión, Acuario) (Segunda, quinta, octava, undécima) cuando se
conecta por líneas rectas se convierte en el símbolo del aspecto de cuadratura - el
archisímbolo de la congestión; puesto que el decanato fijo de cada signo es el decanato del
Amor, vemos cómo el mándala astrológico señala claramente hacia la liberación espiritual
de las congestiones emocionales: la de la expresión de la conciencia del amor. Cada signo
(no importa su cualidad genérica) alcanza su vértice de compresión en el punto medio - la
unión de los grados decimoquinto y decimosexto. Esta unión está exactamente en el medio
del segundo decanato. El decanato cardinal - los primeros diez grados de cualquier signo -
lleva a cabo, por la Ley de Correspondencia, el atributo de los “comienzos” de los signos
cardinales según ellos representan los “puntos culminantes” básicos en el progreso a través
de la rueda. Los terceros decanatos (los últimos diez grados) realizan la “cualidad
transicional de los signos mudables, puesto que después que ha sido pasado el punto medio
del signo, las “energías” empiezan a “retirarse” de la cualidad básica del signo y a acercarse
a la modulación al signo siguiente. Por tanto los signos mudables del zodíaco forman los
puntos de transición de un cuadrante de 90° al cuadrante siguiente.
Usted preguntará ¿De qué valor práctico es todo esto?. Y usted tiene el derecho de
preguntar. Cuando recordamos que “todo problema contiene su propia cura” podemos
estudiar los planetas afligidos y congestionados desde el punto de vista de su ubicación por
cuadrante del signo y decanato del signo y extraer de esa información muchísimo que nos
enseñe sobre las posibilidades inherentes para regenerar la expresión de ese planeta. Por
ejemplo: un planeta congestionado en el grado veintiséis de Capricornio; este planeta está
en el cuadrante de Libra regido secundariamente por Venus; está en el decanato de Virgo,
regido secundariamente por Mercurio. Su ubicación en el cuadrante de Libra (cuarto
cuadrante de Capricornio) es análoga a la relación entre Capricornio y Aries en el Gran
Mándala - siendo Capricornio el cuarto cuadrante de Aries; la palabra clave es
cumplimiento de responsabilidad; la sub-vibración de Libra transmite “armonización de
relación” a través del balance y el recto intercambio. El decanato de Virgo (la tercera
octava - Sabiduría) del trino de tierra nos dice que el propósito espiritual de las experiencias
representadas por el planeta congestionado es el desenvolvimiento de mayor comprensión;
la persona debe estar ansiosa de aprender de su experiencia en este asunto; al grado que ella
trate de aprender, de mantener una mente libre y receptiva a la instrucción y guía, utilizará
su recurso espiritual para disolver la congestión. Si la persona, por falso orgullo, terquedad,
etc., cierra su mente a la orientación, cerrará la puerta hacia su desarrollo; la armonización
de relación no podría establecerse y la congestión se intensificaría.
Ejemplo: Un planeta congestionado en el noveno grado de Leo (Fijo de Fuego -
regido por el Sol). Este grado está en el cuadrante de Escorpión de Leo (segunda división
de 7 1/2°) y en el decanato de Aries (los primeros diez grados). Como el planeta es aludido
como “congestionado” y está en un signo fijo, nosotros reconocemos que la congestión es
intensa, por estar en un signo fijo y en el cuadrante de Escorpión. Escorpión, en relación
con Leo, es análogo a Cáncer en relación con Aries en el Gran Mándala; esta relación es
“congestión en la relación de familia”, “apego al hogar”, “complejo paternal” y
(posiblemente) congestión del recurso del Amor por las exigencias de la naturaleza de
deseo sexual. No obstante, este punto está en el decanato de Aries - primer decanato de un
signo de fuego - y la espiritualización de la vibración de Marte es el valor. Semejante
persona encontrará que el esfuerzo subjetivo y el darse cuenta de sus derechos individuales
servirán de liberación de poder para disolverle las congestiones al planeta Leo. La regencia
principal de Leo por el Sol hace de una actitud positiva una “necesidad imprescindible” en
la brega con estos problemas.
Y así sucesivamente - con otros patrones congestionados. Relacione el decanato y el
cuadrante con la representación abstracta del Gran Mándala y encontrará que toda variación
de “problemas” que se encuentren en los mapas de seres humanos contienen, por su
ubicación, una pista directa para las soluciones vibratorias. Las expresiones de poderes
planetarios por medio de las implicaciones espiritualizadas de los signos es la señal de “siga
adelante” para los procesos evolutivos y el desenvolvimiento armonioso de las
potencialidades.

***

del libro " Estudios de Astrología IX ", de Elman Bacher

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