martes, 11 de mayo de 2010

LA LUZ - COMO AFLUENCIA



CAPÍTULO VIII



LA LUZ COMO AFLUENCIA

La palabra afluencia es derivada de dos palabras latinas: “ad”, que significa “a” o
“hacia”, y “fluere” que significa “afluir”. Nosotros la usamos generalmente para referirnos
a condiciones caracterizadas por la abundancia y plenitud de provisión de riqueza; pero un
examen de la derivación de la palabra nos da la clave de su significación esotérica. No es,
básicamente, una descripción de condiciones sino una cualidad de conciencia por medio
de la cual la abundancia se logra y se manifiesta. En otras palabras, la conciencia humana
- la “luz mediante la cual un humano percibe la Luz” - contiene la potencialidad de
funcionar “afluentementee” de manera que por correspondencia las condiciones de
abundancia puedan afluir a los ambientes y asuntos humanos. Así como el deseo de lograr
la salud es uno de los muchos esfuerzos humanos de percibir la Luz, así también es el
deseo de lograr la afluencia; es importante considerar cómo puede un ser humano generar
la clase de conciencia que hace patente la abundancia en su vida.
Si la conciencia del “hambre” es indicativa de una necesidad profundamente
sentida, entonces la “pobreza” es una combinación de esa necesidad con la convicción de
que esa necesidad no se puede, no se podrá ni se deberá realizar. La pobreza es lo contrario
de la abundancia - representa una privación de conciencia que está demostrada
externamente por la deficiencia o carencia relativa de cosas esenciales o deseadas. No nos
sentimos “pobres” por no tener algo que nos sea indiferente; “sentirse pobre” es sentirse
privado de aquello por lo cual tenemos un fuerte deseo o necesidad. El complejo de
pobreza es una forma de patrón mental, de cualidad congestionada, por la cual un humano
se priva de las realizaciones de la afluencia; esta privación es una convicción de carencia
que caracteriza generalmente su modo de vida o se manifiesta en algún factor específico o
área de su vida. El complejo de pobreza es siempre una retribución kármica por abusos o
mal uso de los medios y oportunidades en vidas humanas. Está construido esencialmente
sobre el miedo residual y la culpa traída como reacción subconsciente de acciones pasadas
caracterizadas por el derroche, la destrucción, la deshonestidad o el deshonor. Por el
despilfarro socavamos nuestra conciencia del recto uso; por el espíritu de destrucción
producimos un poder de repulsión en el subconsciente que “niega” nuestro deseo de atraer
aquello que ahora deseamos o necesitamos; por la deshonestidad o el deshonor privamos a
otros de lo que les pertenece legítimamente y el residuo subconsciente, ahora registrándose
como complejo de pobreza, es la esencia enervante e inanimada del miedo y la
culpabilidad. Ya sea de corta o larga duración, el “sentimiento de pobreza” es siempre una
indicación comunicada a la gente consciente por reacción del inconsciente de que una
revisión drástica de conciencia es necesitada. Esa revisión debe establecerse en la mente
subconsciente antes de que las condiciones mejoradas puedan aparecer en los asuntos
externos. En otras palabras, los sentimientos de la persona sobre la vida y sobre sí misma
deben alterarse por un proceso de sinceridad, para que ella por la expresión de su
conciencia, pueda “fluir con más libertad en la vida” y para que las manifestaciones de la
abundancia de la vida puedan “influir con más libertad en sus asuntos”. El agua es quizás el
símbolo más perfecto del principio de afluencia de la vida; recuerde que el agua debe
dejarse libre de sus estados de suspensión como nube, nieve o hielo antes de que pueda
fluir dando vida como los ríos. Es el poder del calor lo que pone libre las potencialidades
del agua de su estado estático como hielo y como nieve; correspondientemente debe
establecerse alguna forma de calor espiritual en el subconsciente del humano como un
medio de revivificar su perspectiva de sí mismo, y de sus condiciones. ¿Cómo se lleva a
cabo esta acción renovadora?. Consideramos lo que el Gran Mándala Astrológico (el
círculo de doce casas rodeado por la franja zodiacal con Aries como signo Ascendente)
tiene que indicarnos:
Considere primero los dos signos que enfocan los dos brazos del diámetro vertical:
Cáncer, cardinal de agua, está en el extremo inferior; Capricornio, cardinal de tierra, está en
el extremo superior; la línea vertical completa es la línea de la generación o descendencia.
La Luna, regente de Cáncer, es el símbolo arquetípico de la madre; Saturno, regente de
Capricornio, es el símbolo arquetípico del padre. Esotéricamente estos dos signos y la línea
que forman como “emanación” desde el centro de la rueda, se refieren al atributo de un ser
humano de crear su propio destino por la forma en que ejercita su conciencia de
encarnación en encarnación. El hombre determina la línea evolutiva de su existencia por
lo que establece en su mente subconsciente (Cáncer) y por las formas en que exterioriza
estos fundamentos (Capricornio). Por su participación en el poder creador del
pensamiento, cada ser humano es la madre y el padre de la calidad de su propia línea
evolutiva. Por sus poderes de reacción en él sentimiento se hace consciente de lo que ha
establecido en su mente subconsciente; por sus poderes de expresión (pensamiento,
palabra y acción), él le da forma a aquellos que ha establecido en sus reinos
subconscientes. La “convicción de la pobreza” es una “oscuridad en el subconsciente” -
significa que la persona se ha identificado en el pasado con la privación por alguna acción
representando el mal uso o el abuso de oportunidades y medios. En resumen, por sus
culpas en estos asuntos él “engendró” la condición o situación presente que “identifica
como pobreza”. La pobreza no es una realidad de la vida, es una interpretación
individual de condiciones basadas de la vida kármica. Piense por un momento: ¿Es la vida
“tan pobre”?. ¿Es nuestro planeta “tan pobre”?. ¿Tiene todo ser humano la misma índole de
complejo de pobreza que todos los otros?. ¿Tiene cada uno que sufrir el complejo de la
pobreza eternamente?. La contestación a todas estas interrogaciones es no. Vamos a
considerar ahora una clave astrológica esotérica muy importante e interesante para los
medios a través de los cuales pueda disolverse el complejo de la pobreza de modo que las
energías encerradas sean dejadas libres afluentemente.
Encontramos esta pista en las exaltaciones planetarias - poderes anímicos de
apercepción espiritual destilados de la regeneración consciente en vidas pasadas - según
son representadas en el Gran Mándala Astrológico: Júpiter, regente de Sagitario, exaltado
en Cáncer; la Luna, regente de Cáncer, exaltada en Tauro; Venus, principio del Equilibrio a
través del intercambio, rige a Tauro y a Libra; Saturno, regente de Capricornio, exaltado en
Libra; Marte, regente de Aries, exaltado en Capricornio. Primero, Júpiter exaltado en
Cáncer, como la apercepción del poder de “dar”:
Si deseamos sobreponernos al complejo de la pobreza, tenemos que demostrar
nuestra sinceridad en ese punto haciendo algo de naturaleza afluente para manifestar la
condición deseada en la experiencia humana. Esa forma de expresión es lo que llamamos
“acción de dar”. La aseveración “es más bienaventurado dar que recibir”, significa mucho
más que una vieja sentencia. Contiene un profundo directivo metafísico y oculto: La acción
de dar es una bendición para la mente subconsciente del que da. Si usted está
convencido, en su subconsciente congestionado, que una condición deseada o requerida
“no es para usted”, pero usted hace algo para posibilitar el que otra persona logre esa cosa,
usted está tomando el primer paso y él más importante en la disolución de su propio
complejo de la pobreza. Si su complejo de la pobreza fuese “total”, usted ni aun pensaría en
tratar de hacer esa cosa particular evidente para otra persona. El hecho de que usted haga
esa cosa da la impresión en su mente subconsciente de que usted se da cuenta de la
accesibilidad de la cosa. Con esa acción efectuada con sincera motivación de servicio,
usted comienza a dejar libres las energías subconscientes encerradas porque la acción de
dar es afluencia en acción. De tal modo usted se hace receptivo a las posibilidades de
realizar la cosa deseada o requerida en sus propios asuntos y ambiente. Por consiguiente, el
resultado es que usted ha establecido más luz en su mente subconsciente y ese
establecimiento, de ahí en adelante, se convierte en un magneto para atraer aquellas cosas
consistentes con su deseo o necesidad. Con el sentimiento iluminado resultante del alivio
provisto por su acción de dar y mayor conciencia de dar, la exaltación de Marte en
Capricornio lo hace a usted más consciente de lo que usted debe hacer, como disciplina y
desarrollo personales, para hacer de ese establecimiento mejorado “una cosa fija” en su
conciencia anímica. En otras palabras, la nueva accesibilidad lo conduce a usted a un nuevo
sendero de esfuerzo espiritualizador el cual tiene como meta el establecimiento integrado,
para uso permanente, de la nueva realización espiritual. Un acto de acción auxiliadora y
sincera de dar origen al proceso afluente; pero Marte exaltado - esfuerzo constructivo
persistente - debe ser aplicado de modo que el complejo de pobreza de muchos años de
duración pueda disolverse por completo y las energías pertenecientes a éste puedan ser
transformadas completamente con conciencia de Luz. Eso significa que debe realizarse
mayor honestidad propia; debe aplicarse una dedicación más consistente y completa para
las condiciones y esfuerzos corrientes; toda tendencia o inclinación de dominar a otros -
mental, emocional o físicamente - en cualquier índole de indebida servidumbre debe ser
abandonada. Recuerde que usted desea la liberación de su complejo de pobreza y así debe
dar a otros el don de la liberación; para poder hacer eso usted tendrá que dejar ciertas clases
de temores, pues la intrepidez es en sí un atributo de la afluencia. ¿Cómo podría el agua
fluir si temiera al movimiento, o si el hielo y la nieve tuvieran miedo de derretirse?.
Nosotros tenemos que estar deseosos de derretir y disolver las congestiones secretas si
hemos de realizar la conciencia y evidencias de la afluencia. Los poderes de la Verdad, el
Valor, la Fe, el Amor, el Regocijo, y la Libertad son las “cualidades térmicas” por medio de
las cuales el Espíritu derrite las constricciones paralizadoras establecidas por el “ego
personal” en su expresión de interpretaciones irredimidas.
Si la abundancia financiera es su símbolo de afluencia deseado o requerido,
entonces los dos puntos que están exaltados en los signos de Venus nos dan algunas claves.
La persona que ejercita la mayoría desorganizada y caótica de materiales presentes - no
importa cuanto dinero tenga - está actuando en contra de la afluencia porque esta clase de
funcionamiento es evidencia concreta de debilidades en el trabajo. La exaltación de la
Luna en Tauro - signo de la segunda casa - puede decirse que transmite la palabra clave:
Yo establezco la afluencia por la recta mayordomía - ahora. En el hogar, en los
establecimientos de negocios, en las actividades profesionales o en asuntos comerciales, los
humanos no pueden establecer desorden en patrones de intercambio financiero y esperar
que continúe el registro de afluencia. Imponemos cargas sobre otros si cometemos desorden
en nuestros asuntos y tarde o temprano tenemos que rectificar el desequilibrio. El signo de
Tauro está polarizado por el signo fijo de agua Escorpión, que se refiere a la conciencia
sexual. Es un hecho establecido a través de la indagación psicológica y metafísica que la
conciencia del dinero está duplicada por la conciencia del sexo. Ambas son aspecto del
deseo de mantenimiento y perpetuación. Se ha determinado que las congestiones en las
actitudes hacia el sexo o hacia el dinero tienen un efecto retroactivo en lo opuesto. En estos
tiempos de “aceleración evolutiva” los humanos reciben las oportunidades de resolver gran
karma de muchas vidas pasadas y el sexo y el dinero han sido los deseos que han
impulsado gran expresión negativa en nuestras experiencias pasadas.
Considere esto a la luz de los programas de altos impuestos con que estamos
bregando en la actualidad. Además, a la luz de lo que se ha revelado en estos tiempos con
relación a los aspectos sexuales de la naturaleza humana - las condiciones kármicas en la
conciencia procreadora que han sido reveladas en tantas formas complejas. Por lo tanto, la
“conciencia muy pobre del dinero” en un hombre podría encontrarse que tiene sus raíces en
condiciones psicogenéticas constrictoras y estas condiciones requerirán mayor vivificación
por la conciencia amorosa y la buena voluntad hacia otros seres humanos. Saturno,
regente de Capricornio, está exaltado en Libra, signo de la séptima casa del Gran Mándala.
Esta es la insignia, en simple forma astrológica, de la Regla de Oro - el cumplimiento
perfecto de la experiencia a través de la conciencia de relación humana armonizada y la
conciencia de la justicia espiritual que esa forma de realización incluye. La afluencia es la
provisión de Vida para nuestro sostenimiento. Esa provisión ya está establecida para
nuestro uso, pero si cualquier cosa en nuestra conciencia trata de privar a otro de lo que
es su justa realización, entonces negamos nuestro reconocimiento de la afluencia de Vida;
limitamos nuestra expresión de la afluencia y surge la pobreza.
El símbolo tradicional del Sol - el punto circunscrito por un círculo - bien puede
tomarse, para esta consideración, como el émbolo de todas las potencialidades afluentes,
el símbolo de la total provisión de Vida. Por lo que representa, todas las cosas necesarias
para nuestra evolución son emanadas - así como todo lo que está representado en un
horóscopo es “emanado” del punto central. El Sol como regente del signo solar Leo, puede
en tal caso tomarse como el símbolo de la afluencia de la luz espiritual - todo el Amor,
toda la Sabiduría, toda la Verdad, toda la Belleza y toda la Ideación que los humanos
puedan realizar y asimismo todas las representaciones materiales que nosotros
interpretamos por la conciencia espiritualizada. El poder en todos los grados posibles está
representado por el Sol y de ese modo representa todo grado posible de poder que un ser
humano puede realizar. El Poder es - es parte del trabajo de nuestra vida para desplegar su
reconocimiento en nosotros mismos.
Puesto que la pobreza es una ilusión creada por una conciencia humana
relativamente subdesarrollada, no es estrictamente cierto el punto de vista filosófico que
“Saturno sea el símbolo de la pobreza”. Tal interpretación le hace una injusticia a Saturno.
Saturno nos habla, a través de nuestros temores y culpas, de las áreas irrealizadas de
nuestra experiencia; cuando estas áreas son realizadas, se establece la seguridad en la
conciencia y por consiguiente se efectúa esa forma de quietud interna que produce la
afluencia. Además, los aspectos de cuadratura en el horóscopo individual representan áreas
de tensión internas y cada una de éstas puede interpretarse como una “potencialidad de
pobreza”. La regeneración alquímica cuando se expresan los atributos espirituales de los
puntos planetarios envueltos “derretirán el hielo” de la congestión interna. La persona que
sufre de un sentimiento de “pobreza de educación” debe primero sanar su mente
subconsciente revitalizándola con un fuerte deseo de aprender; el deseo de aprender es el
deseo de experimentar la afluencia en el plano mental y esta forma de afluencia sólo puede
ser experimentada cuando se le permite a la mente ponerse receptiva. Las tendencias al
prejuicio, al dogmatismo, la terquedad y la tiranía mental deben desatarse y la humildad
del verdadero estudiante debe establecerse en la subconsciencia. Si la enseñanza por sí no
está disponible, entonces el verdadero estudiante abre su mente a la conciencia de otras
fuentes de estudios y aprendizaje: bibliotecas, librerías y conferencias públicas están al
alcance de todos en estos tiempos. Si la enseñanza específica es la cosa deseada, entonces
la persona tendrá que indicar su deseo sincero mediante la disposición de organizar su vida
y sus asuntos para la realización de su meta. Las personas pueden aprender mucho por un
método más fácil, el de hacerse más receptivas del mundo que las rodea.
La pobreza de amor, amistad y compañerismo es quizás la más trágica de todas las
pruebas congestivas kármicas. La gente que sufre de estas privaciones bien podría prestar
atención al hecho de que el amor y la amistad son estados de conciencia - el establecerlos
en la conciencia hace posible su expresión afluente y su realización afluente en sus
relaciones. Es importante también reconocer que muchas personas que anhelan hondamente
las alegrías de la relación y los cumplimientos del compañerismo no son amistosas consigo
mismas no importa lo devotas que puedan ser posiblemente con los otros. El respeto y el
aprecio por uno mismo, como expresión de la Vida Divina y las potencialidades de uno de
revelar aquello que es bueno y hermoso, deben ser establecidos en lugar del desprecio
propio, los sentimientos de inferioridad y otros semejantes. La falta de armonía en patrones
de relación como aquellos con uno de los padres o pariente fraternal deben ser transferidos
por la expansión de la conciencia de relación en formas más universales. Pero recordemos
siempre que la voluntad de comprender verdaderamente a los otros puede abrir las áreas
oprimidas de cualquier relación humana. Debemos ser afluentes en nuestra buena
voluntad hacia los otros si queremos realizar la afluencia en nuestra experiencia.

***

del libro " Estudios de Astrología IX ", de Elman Bacher

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